domingo, 23 de noviembre de 2008

Sinfonía de vida

Primera juventud,
cacofonía,
avidez,
incertidumbre
deseamos tocar,
palpar,
vemos el fuego
lo cogemos,
nos quemamos
vemos la nieve
..tan bonita...
la queremos guardar,
se vuelve agua

Madurez,
nos vamos despojando de piel
para sentir profundo
aprendemos a acariciar con la mirada,
a besar con la palabra
hacemos amor de piel
gozando los cuerpos urgentes
de tanto haberse acariciado el alma

Media vida ya andada,
la otra mitad al frente

El punto medio,
el equlibrio

Todo al alcance
de la palma del alma

2 comentarios:

Ligia dijo...

La madurez nos va enseñando muchas cosas y muchos sentimientos desconocidos. El equilibrio es lo ideal. Precioso poema. Abrazos

celtaj dijo...

En el punto medio de la vida, el equilibrio.
Pero el alma...¡¡¡ ay el alma !!!
Que no se equilibre, que brote, que grite, que ame. Siempre joven, libre y rebelde. Que no tenga límite.

Que oscile con el vaivén de la vida.
Que ilumine las miradas...